Una ruta más allá de Láchar

Adentrarse en las entrañas de las minas del río Tinto, en la provincia de Huelva, puede llegar a ser una de las apuestas más apasionantes que la oferta turística andaluza ofrece. Los parajes que el visitante se encontrará le resultarán del todo desconocidos, pues no todos los días se ve una mezcla de colores tan exótica y apasionante. Los tonos cárdenos, ocres, mostazas, rojos, argentados o áureos se entrelazan en los cerros de la zona.

No obstante, la visita también supone un viaje a la Historia de nuestro país y al pasado de generaciones de mineros. El Museo Minero de Riotinto es el primero de los museos de nuestro país que tiene un enfoque exclusivo a la metalurgia y a la minería. Conocer los diferentes minerales y las piedras de la zona puede ser algo excitante, así lo vivieron los cerrajeros Ferrol, que alargaron su visita por tres dias más.

El “vagón del Maharajá”, que en su día fue el vagón con más lujo del planeta en vía estrecha, también podrá ser contemplado desde dentro por los visitantes. Es un Museo que viaja desde el periodo romano hasta nuestros días, prestando especial atención a los años (desde 1873 a 1954) en los que los británicos explotaron las minas.

Montarse en el ferrocarril minero (es una locomotora a vapor que ofrece unas vistas únicas) para ver el corazón de la comarca, visitar los escenarios en los que la NASA estudia las similitudes de vida entre el río Tinto y el planeta Marte o adentrarse en el barrio inglés de Bella Vista para contemplar sus casas y edificios de corte victoriano pueden ser otras de las experiencias inolvidables en esta visita.

Parque Minero de Riotinto, fundación que se encarga de gestionar este recorrido por los puntos de mayor interés de la zona, también ofrece al visitante la oportunidad de mirar la Peña de Hierro, que cuenta con una hermosa mina a cielo abierto; los turistas podrán entrar en una de las galerías, lo que dará una perspectiva singular.