Nos vamos a la Tacita

La ciudad de Cádiz es uno de los puntos turísticos imprescindibles para ese turista que tenga pensado hacer una escapada a Andalucía. El recorrido por el corazón de la “tacita de plata” puede conducirnos por múltiples escenarios. Y es que los encantos de esta ciudad trimilenaria son muchos.

Quizá para el turista pueda ser hermoso tomar la popular canoa de “El vaporcito” en El Puerto de Santa María para llegar a Cádiz a través de las aguas del Atlántica, una forma única de poder empezar la travesía por la ciudad. Una vez con los pies en la tierra, tal vez la primera visita deba ser a la Catedral de la Santa Cruz de Cádiz, que empezó a construirse allá por 1722, aunque no fue terminada hasta más de un siglo después.

La famosa cúpula amarilla y el reloj de la torre son algunos de los atractivos exteriores de la catedral, que también es muy coqueta en su interior (la catedral puede llegar a recordar en su construcción y en su esencia a catedrales de algunos países de Latinoamérica, como Perú, Venezuela o Colombia).

Pasear con el mar bien cerca es otro de los secretos para disfrutar de Cádiz. La playa de la Victoria, por ejemplo, es la mejor playa urbana de Europa; su belleza está además complementada por los tres kilómetros de playa por los que se extiende. Si lo que el turista busca es una playa igualmente hermosa pero más tendente a lo virgen o silvestre, Cortadura será el escenario más idílico.

La Caleta es otro de los enclaves que no pueden faltar, con el Castillo de San Sebastián a un lado y con el blanquísimo balneario de la Palma en todo su corazón. El Museo de Cádiz dará la nota cultural a la visita del turista, quien también podrá pasear por las bellas y cuidadas plazas de la ciudad, como la de las Flores o la de la Mina.