la Costa Tropical granadina

La diversidad de paisajes que la provincia de Granada ofrece es una de las riquezas casi únicas en el mundo. En apenas unos kilómetros es posible contemplar montañas nevadas, vegas verdes y playas doradas. Y es que es cierto que Sierra Nevada suele atraer buena parte de los focos turísticos de Granada, aunque la costa cada vez gana más peso entre los visitantes, sobre todo, es obvio, en la estación del estío.

Ojo, no hay que olvidar que en Granada suele haber una media de 320 días en los que el sol luce al cabo del año; la temperatura media suele andar en torno a los 20 grados. Con este escenario, y con un verano idílico además en la provincia, la Costa Tropical granadina se convierte en una alternativa de oro.

Multitud de playas y de coquetas calas de aguas claras se extienden por el litoral de Granada en un total de 73 kilómetros. La costa tropical –lo de tropical es una nomenclatura que queda atribuida por el privilegiado clima del que Granada goza todo el año- la forman diecinueve municipios, cuyos encantos logran el deleite de los turistas de todo el mundo.

Almuñécar, fundada nada más y nada menos que por lo fenicios bajo el nombre de Sexi, acoge buenas playas, un festival estival de jazz, un castillo de origen árabe y restos romanos. Las casas blancas de Salobreña serán otro paraíso de playas para el visitante que se adentre en la costa de la provincia de Granada. Motril, por su parte, es el núcleo urbano más grande de Granada. La belleza de su palacio nazarí se complementa con hermosas iglesias y con playas de mucha calidad.

Si lo que el visitante busca es la serenidad de las calas y de las playas más apartadas, Granada es el lugar propicio. Murtas, Otívar, Rubite o Albuño son algunos ejemplos de estos edenes terrenales.