Granada destino turístico

La Alhambra, Sierra Nevada, la costa tropical, la Vega de Granada… La realidad es que los encantos de esta provincia son tantos, que a veces se nos olvida detenernos en rincones que en otra provincia acapararían todo el protagonismo. Es el caso de La Alpujarra de Granada, rodeada por Sierra Nevada, Sierra de Gádor y Sierra de Lújar.

Los parajes de La Alpujarra son inigualables, en una mezcla de terreno abrupto y escarpado y unos coloridos muy vivos. Los cerros, barrancos y desfiladeros son una de las tónicas imperantes en la orografía de esta zona. La personalidad de La Alpujarra queda bien definida en las casas encaladas de sus pueblos, que a veces están armados en torno a valles o barrancos.

El intenso y nítido verde de los montes y repechos se funde con el blanco absoluto de la cal. La alpujarra, estampa verde y blanca como la mismísima Andalucía. Además de la cal característica de estas poblaciones, la belleza de los pueblos carece de parangón.

Lanjarón es uno de los enclaves más conocidos, un municipio que tiene el orgullo de ser el que cuenta con la mayor esperanza de vida de todo el Estado español; Lanjarón es una ciudad balneario en la que la pureza de las aguas favorece aún más la vida. Pueblos blancos son también Bubión, Capileira, Campaneira y Trevélez, este último, el más alto de toda Europa.

Importante en la distribución de La Alpujarra es la presencia del río Guadalfeo, que divide la zona en dos, Alpujarra Alta y alpujarra Baja. En la Baja hallamos pueblos tan hermosos y tranquilos como Albondón, Sorvilán o Lújar, miembros de la zona conocida como La Contraviesa; en la Alpujarra Alta, que queda al sur de Sierra Nevada, Bérchules, Juviles o Busquístar son algunas de las localidades más elegantes y plácidas. Granada, tierra llena de sorpresas y de paradisiacos paisajes.